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KL Contable

12 de agosto de 2026 · 4 min de lectura

Tengo la contabilidad atrasada. ¿Qué hago?

Es lo que más llega a un despacho contable, y casi siempre viene con una disculpa que no hace falta.

Primero: no es raro

Las contabilidades se atrasan por motivos normales. El contador anterior renunció, el negocio creció más rápido de lo previsto, hubo un año complicado.

Lo que sí es un error es dejarlo pasar otro trimestre por vergüenza. El atraso no mejora solo.

Saber cuánto hay pendiente

Antes de arreglar nada hay que medir: qué períodos faltan, qué se presentó y qué no, y qué obligaciones siguen abiertas.

Ese diagnóstico suele ser menos grave de lo que el dueño teme, porque el miedo trabaja con estimaciones y aquí se trabaja con datos.

Ordenar hacia atrás y sostener hacia adelante

Las dos cosas a la vez. Ponerse al día con lo viejo mientras lo nuevo se sigue atrasando es correr en una cinta.

Lo habitual es cerrar primero lo que corre riesgo de recargo y en paralelo dejar el mes corriente al día.

Cuánto tarda

Depende de cuántos períodos falten y de en qué estado esté la documentación. Con los comprobantes disponibles, es cuestión de semanas.

Escríbanos con cuánto tiempo lleva sin presentar y le decimos qué tan grande es el trabajo. Saberlo ya quita la mitad del peso.

¿Le pasa esto en su empresa?

La primera consulta no cuesta nada y se resuelve por WhatsApp. Si resulta que no necesita nada, también se lo decimos.