Facturación Electrónica
Facturación electrónica en Panamá
De la factura en papel a la electrónica sin parar de vender ni un día.

Esto es para usted si…
- Sabe que tiene que dar el paso pero no sabe por dónde se empieza.
- Un cliente ya le pidió factura electrónica y no supo qué contestar.
- Empezó el trámite por su cuenta y se quedó atascado entre el proveedor y la DGI.
- Tiene el sistema montado pero nadie en su equipo se atreve a emitir.
Para la empresa que todavía factura como siempre y sabe que tiene que dar el paso, y para la que ya lo intentó por su cuenta y se quedó a medias entre el proveedor y la DGI.
Qué incluye
- Revisión de cómo factura hoy y qué le hace falta cambiar.
- Elección del proveedor autorizado (PAC) que encaja con su volumen y su forma de trabajar.
- La homologación ante la Dirección General de Ingresos, hecha por nosotros.
- Configuración de sus series, sus datos fiscales y sus formatos de documento.
- Formación a quien vaya a emitir, en su propio sistema y con sus casos reales.
- Acompañamiento las primeras semanas, que es cuando salen las dudas de verdad.
Qué cambia de verdad en su día a día
La factura deja de ser un documento que usted imprime y pasa a ser un documento que se valida electrónicamente antes de tener validez. Ahí está todo el cambio, y todo lo demás se deriva de eso.
En la práctica significa que su forma de emitir tiene que conectarse con un canal autorizado, que sus datos fiscales tienen que estar impecables —porque cualquier inconsistencia la rechaza el sistema, no un revisor comprensivo— y que quien factura en su empresa necesita saber qué hacer cuando algo sale rechazado.
El PAC: qué es y por qué la elección importa
Un PAC es un proveedor autorizado por la Dirección General de Ingresos para validar sus facturas. No es un trámite indiferente: de él dependen cuántas facturas puede emitir con comodidad, si se conecta con el sistema que ya usa, y a quién llama cuando algo falla un viernes por la tarde.
Elegirlo por precio y sin mirar el volumen ni la integración es el error que después obliga a repetir toda la implementación.
Dónde se atasca la gente que lo intenta sola
Casi siempre en el mismo punto: los datos fiscales de la empresa no están como el sistema espera. Nombres que no coinciden con el registro, actividades mal clasificadas, información desactualizada que llevaba años ahí sin molestar a nadie.
Eso no se descubre al principio, se descubre a mitad del proceso, cuando ya hay prisa. Por eso lo primero que hacemos no es el trámite: es revisar que sus datos estén en orden.
El otro atasco es humano. El sistema queda montado y nadie del equipo se atreve a emitir por miedo a equivocarse. Por eso la formación va con casos reales suyos, no con un manual.
Qué pasa si lo deja para más adelante
Lo primero, y lo más inmediato, es comercial: un cliente le pide factura electrónica y usted no puede dársela. Esa venta se complica o se pierde, y no por precio.
Lo segundo es que el trabajo no desaparece, solo se concentra. Hacerlo con calma es un proceso ordenado; hacerlo con un cliente esperando es hacerlo mal y tener que rehacerlo.
Cómo empezamos
Con una revisión de cómo factura hoy: con qué herramienta, cuántas personas emiten, qué volumen maneja y en qué estado están sus datos fiscales — que es donde se atasca casi todo el mundo.
Con eso sabemos qué proveedor autorizado le encaja y qué hay que arreglar antes de empezar. Y le decimos el plazo real, no el optimista.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un PAC y por qué necesito uno?+
Es un proveedor autorizado por la Dirección General de Ingresos para validar sus facturas electrónicas. La factura no es válida por el hecho de emitirla desde su computadora: tiene que pasar por ese canal autorizado, y elegir bien cuál marca la diferencia entre un proceso cómodo y uno que le da guerra cada mes.
¿Cuánto tarda la implementación?+
Depende sobre todo de cómo factura hoy y de cuántas personas emitan. Lo que más alarga el proceso no es el trámite: es descubrir a mitad de camino que los datos fiscales de la empresa no están como deberían. Por eso lo primero que hacemos es revisarlos.
¿Tengo que cambiar de sistema o de programa?+
No necesariamente. Primero miramos qué usa y si se puede conectar; cambiar de herramienta es la última opción, no la primera. Un cambio de sistema en plena operación cuesta mucho más que la propia facturación electrónica.
¿Qué pasa con las facturas que ya emití en papel?+
No desaparecen ni pierden validez por haber dado el paso. Lo que sí conviene es ordenar el archivo antes del cambio, porque después nadie vuelve a mirarlo.
¿Hablamos de su caso?
La primera consulta es gratuita. Lunes a viernes.
